
Un equipo de
radiofrecuencia
es un generador de un tipo de energía cuya función es hacer creer al cuerpo humano que
debe acelerar su proceso regenerador. Este efecto lo consigue porque, contrariamente a lo que
sucede con otros métodos de calefacción externa cuyo efecto es muy superficial y desaparece
transcurrida la sesión, este tipo de equipos lo que hacen es generar un calor desde el interior al
exterior del tejido.
¿Qué efecto produce la radiofrecuencia?

Este efecto es sumamente importante y no lo podemos generar con otros sistemas
como pueden ser mantas-sauna, baños de calor, etc.… porque el sistema de refrigeración por sangra
del cuerpo humano es muy eficaz y enseguida lo bloquea enviando sangre a la zona. Con la
incorporación de este tipo de equipos al mundo de la estética y la salud, conseguimos hacer creer
al cuerpo que la zona más caliente ha sufrido un trauma o un golpe (que normalmente se calienta y
se produce un tipo de fiebre) no siendo verdad, y entonces el cuerpo humano envía más cantidad de
elementos reparadores para intentar curar ese supuesto “foco dañado”. Para ello, el cuerpo envía
numerosas sustancias reparadoras (neurotransmisores y neuropéptidos), entre las que figuran las
prostaglandinas (anti-inflamatorias) y las endorfinas (antálgicas). Por esta razón, la aplicación
de este tipo de equipos hacen disminuir la inflamación y nos hacen sentir bien.
¿Qué nos aporta al organismo?

Por otra parte, además de estos efectos, la energía transmitida al cuerpo humano
genera un efecto energético atérmico que no es percibido por las terminaciones nerviosas. Este
efecto es debido al campo electromagnético y hace eliminar los radicales libres (toxinas) del
cuerpo. Dado que estas sustancias son iónicas (es decir, luchan por ceder o ganar un
electrón, teniendo valencia positiva o negativa, y por ello son muy agresivas contra otros
tejidos), al someterse a un campo electromagnético positivo y negativo que cambia un millón de
veces de polaridad por segundo les es muy beneficioso. Esto es debido a que oscilan en este
campo, se dividen en tamaños molecularmente más pequeños y eso favorece que la linfa los recoja y
que se eliminen por la orina. Por esta razón, esta máquina ayuda muchísimo a la clientela a ir al
baño.
Otro efecto positivo que tiene el campo electromagnético atérmico es el hecho de
que moviliza los líquidos, es decir, que los fluidos corporales ( sangre arterial, venosa y linfa)
vayan mucho más rápido. Esto ayuda a personas con problemas circulatorios por lo cual también está
indicado en su forma de drenaje para las piernas cansadas.
Finalmente cabe entender también que tiene una gran función estética porque el
efecto de temperatura interna favorece que los tejidos que seleccionemos (cara, senos, muslos,
etc.), sean bañados con sangre arterial, rica en oxígeno y nutrientes, lo cual lo revitaliza
enormemente si tenemos en cuenta que la piel es el órgano más externo del cuerpo y por ello aquel
al que las arterias más importantes dejan de suministrar sangre “limpia” en el momento que se
inicia el proceso de envejecimiento ( se reduce el metabolismo basal).
Por esta razón, es cierto que la piel, junto al cabello y las uñas, son los primeros
elementos que el cuerpo considera “más superficiales” y en los que se refleja antes el proceso del
envejecimiento, que en otros órganos más vitales.
En estética utilizamos este tipo de equipos para modificar las estructuras de la
cara, de los senos, de la figura femenina y luchar contra la celulitis.
Se trata debido a su eficacia y rapidez del futuro de la estética y del tratamiento para
aquellas personas que busquen una alternativa real a la cirugía, sin tener que someterse a métodos
invasivos.